¿Estas preparado para un espectacular 2017?

Cada enero nos encontramos ante las famosas resoluciones de Año Nuevo.  Las escribimos en una hoja o agenda, las compartimos con nuestros familiares y amigos y estamos orgullosos de todos estos planes que queremos alcanzar para el año que recién empieza. Lo único que no tomamos en cuenta es, ¿cuáles resoluciones del año anterior no logramos y cuáles fueron los motivos que nos hicieron fallar?

Es como si hiciéramos un borrón y cuenta nueva y casi nos olvidamos, que cada enero, deseamos conseguir un mejor trabajo, salir de esa relación toxica, adelgazar unas cuantas libras o dejar de fumar. No importa cuál sea la meta, la pregunta correcta cada enero debería ser ¿Qué me impidió alcanzar algunas de mis resoluciones del año anterior año? Y ¿Cómo puedo mantenerme enfocado para este año que inicia?

Enero es el mes de las posibilidades, tiempo de expandir nuestra conciencia y progresar. La palabra resolución, viene del verbo resolver, es la solución que se le da a un problema o desafío, es la determinación que lleva a una acción, es el plan de trabajo, método o procedimiento para llevar a cabo algo. Teniendo este significado en mente, pensemos en nuestras resoluciones, no como un simple deseo de hacer algo, sino como la acción concreta que nos llevará a instaurar un cambio duradero en nuestras vidas.

Este plan estratégico debe contener tu visión, que es el propósito que conecta con tus emociones y los motivos reales que te impulsan a tomar esta acción. No puede ser producto de la improvisación, sino que debe ser construido sobre bases sólidas. Puedes concentrar tus pensamientos en esa meta y reforzarlo con autoafirmaciones diarias que aumenten la confianza en ti mismo.

A continuación te detallo los pasos que puedes seguir en tu plan estratégico para que este 2017 sea un año espectacular:

  1. Escribe resoluciones realistas: Tus metas deben ser alcanzables. Tu plan estratégico de acción debe considerar tus posibilidades reales. Si escribes metas irreales o demasiado ambiciosas, que además deben ser llevadas en poco tiempo, el resultado será frustración y desilusión. Por ejemplo si quieres participar y terminar una maratón, seria completamente irreal, querer hacerlo con solo una semana de entrenamiento. Lo que si lograras será golpear tu autoestima y perderás rápidamente la motivación.
  2. Tus metas deben ser muy específicas: “No es lo mismo decir quiero dejar de fumar, a tener la resolución: “Voy a dejar de fumar para tal fecha porque quiero mejorar mi salud significativamente” Escribe tu resolución de forma general como una meta y luego escribe de forma específica varios objetivos para llevar a cabo esa meta: quien está involucrado, como lo vas a hacer, donde lo vas a desarrollar.
  3. Deben ser cuantificables: No es lo mismo decir quiero bajar de peso, a decir voy a bajar 10 libras en dos meses. Lo mejor es plantearse un número preciso, medible de lo que quieres lograr. Por ejemplo, “Debo aumentar las ventas en un 20% en el primer trimestre del año”.
  4. Deben estar sujetas a un espacio de tiempo concreto: Todo objetivo debe tener una fecha de inicio y culminación. Debes establecer prioridades y mantenerte firme en tu planificación y estrategias.
  5. Revisa continuamente el avance de tus logros: Regresa cada cierto tiempo a tu plan inicial, recapitula, evalúa tu progreso. Bríndate pequeños premios por el logro de tus planes. Aprende de los errores y rectifica si es necesario. Escribe en tu agenda o planificación anual, la revisión de tu plan estratégico de acción. Evalúa de forma concienzuda tus resultados.

Si necesitas apoyo para seguir esta línea de acción, no dudes en buscar ayuda. El coaching es una poderosa herramienta para recorrer el camino desde el punto A, que es donde estas, hasta el punto B, que es donde quiere llegar.

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